problemas
Jacob pov.
Nos pusimos inmediatamente a recoger todos muertos de risa, pero yo el que más. Aquello había estado genial por parte de Emmett, tenía que reconocerselo. Aunque estabamos euforicos, también algo neriviosos (claro está que Alice y Ed, no).
- ¡Que bien! ¡Ahora tendré que preparar una boda! - exclamó Alice - ¡Y solo tengo tres días! Hay que darse prisa...
- ¿Pero es que vamos a celebrar la boda?
- Pues claro, Rose. ¿No querrás que Carlisle quedé mal ante sus amigos verdad?
- No, claro que no.
- Pues ya está.
- Pero no te compliques tanto Alice, o si no... te echo de casa- le advirtió muy severa Esme.
El amanecer hizo acto de presencia, y como siempre, amaneció nublado, algo que agradecimos bastante. Esme, Rose y yo nos mirabamos continuamente preguntandonos una y otra vez quien sería la víctima esta vez.
Una pequeña ardor empezaba a aparecer en mi garganta y me molestaba.
- Tengo que ir a comer algo-dije- ¿alguien me acompaña?
Ellas negaron con la cabeza.
- ¿Y tu Alice? - pregunté sabiendo que mi pequeño monstruito no se resistiria a ir a comer conmigo.
- No.- me respondió secamente.
- ¿Porque no?
Noté que estaba enfadada, y que ese enfado iba en aumento. Decidí no enfadarla mas insistiendole en que me acompañará y salí por la puerta. Corrí hasta hallarme bastante lejos (muy lejos, diría yo) de nuestro lugar de residencia. Puse mis sentidos de detector de pizza al máximo y me concentré solo en eso.
Enseguida localicé a un par de pizzas que estavan apunto de ser tragadas por esos alces y no muy lejos de aquellos herbívoros pude oler y también oír aun puma que estaba de caza. Rápidamente me lancé a por el. Estaba bastante lejos muy absotro observando a aquellos alces, asi que no se dió cuenta de cuando aparecí detrás de el y le salté encima. Antes de que pudiera darse cuenta de lo que ocurría si tocaban mi pizza No era tan grande como los que había matado por acercarse ami comida. Yo me solía quedar a los mas grandes y Edward a los mas rapidos. A el le gustaba mas el juego.
Iba volviendo a casa cuando un olor que me resultó familiar llegó a mi. Hacía no mucho, un vampiro había pasado por ahí. Un vampiro que yo conocía muy bien.
- Hola Jake- me giré y allí me la encontré- ¿Te alegras de verme? - me preguntó heidi
-hola heidi! eh quieres?-le ofreci pizza
-SI!-me arrevato la pizza y alice salio enojada arrevatandole la pizza y dandomela de vuelta
-jake entremos con edi adentro - dijo tratando de no soltar una carcajada
- ¿Yo? ¿Me esta hablando a mi?
- ¡No, a mi tío abuelo Javier! ¡Pues claro que le hablo a usted! vamo Sr. bearboy - me empujó hacia la mansion
lunes, 27 de diciembre de 2010
capitulo 3
broma y risas
carlisle
Las cinco de la mañana, las seis, las siete, las siete y media... Alice pegaba saltitos y a cada hora se asomaba a la ventana impaciente. Edward le siseaba y Alice se quedaba quieta. Pero no se estaba ni dos minutos sentadita sin hacer nada, y ya la tenías revoloteando alrededor tuyo.
- Quizá... tendría que llamar al hospital y decirles que al final si que voy a ir y...- me levanté del sofá en el que estaba y dejé el libro con el que había intentado distraerme a un lado.
- No Carlisle, mejor que te quedes aquí y... bueno, que te quedes, hoy date el día libre.- me dijo Edward son una sonrisa burlona. Parecía nervioso
- No estoy nervioso, solo te estoy pidiendo que te quedes.- me contestó.
- Mentiroso... si que estás nervioso.- le recriminó Jacob.
Se oyeron las ruedas de un coche disminuir la velocidad en la carretera y pararse definitivamente delante de la casa. Luego se oyó bajar a alguien.
Edward y Alice sofocaban sus risas mordiendose el puño y aplastando la cara en un cojín respectivamente. Sus risas hacían temblar el sofá.
- ¿Qué...?- solo pude articular eso porque enseguida alguien llamó a la puerta.
Me dirigí a ella mirando a Edward y Alice con desdén. La abrí.
- ¡Carlisle! - allí delante de la puerta estaban todos mis compañeros del hospital.- ¡Que bien que hayas decidido hacer una fiesta!
- ¿Quéé?
- Recibimos tu correo, aquel de que nos invitabas a tu casa a celebrar tu despedida de soltero.- dijo uno.- Por eso llamaste ayer diciendo que no vendrías hoy a trabajar ¿eeh? Para montarlo todo ¿eeh?
- ¡Y hemos venido muy pronto para poder celebrarlo como es debido! - exclamó uno que se llamaba Simon entrando en mi casa cargado de bolsas.
- Aunque creíamos que ya estabas casado con esa bonita mujer llamada Esme, ¿pero que le vamos hacer?
Entraron todos en casa dejando bolsas por doquier y saludando a todos mis hijos, que ahora se desternillaban de risa.
- ¡Ah,y tranquilo! No pienses que vamos a ser tan pocos, los demás llegaran mas tarde.- dijo Simon.
- ¿Los- los otros? - estaba boquiabierto. ¿Venian mas? ¿No bastaba con aquellos cinco?
- ¿Y donde está el correo ese?- preguntó Jake cuando se serenó... un poco.
- Aquí, mira, lo tengo aquí- Simon rebuscó entre sus bolsillos, al final sacó un papel arrugado. Lo desdobló y me lo pasó.
Hola Simon:
Bueno... no hos lo havía dicho antes... pero ¡me caso! Y mañana estais todos invitados a mi despedida de soltero en mi casa. Venid en cuanto antes.
Estaran todos mis hijos. Avisa a los demas de mi parte.
Saludos , Carlisle Cullen
Me quedé aun mas boquiabierto de lo que estaba. Eso seguro que lo había escrito Emmett. Claro, solo él escribiría "os" con "h" y "había" con "v" y todo din acentos como si fueramos "argentinos"
claro. Además de que yo no escribiría todo mi apellido en una correo que le enviara a un conocido. Emmett se lo había montado bastante bien, pero a mi no me daba gracia.
- ¡Menudo detalle, Carlisle! - exclamó Alice entre risas. Estaba claro que no podía mas, se agarraba del brazo de Edward para mantenerse en pie, y este hacia grandes esfuerzos por no caerse de la risa.
Mis compañeros del hospital empezaron a montar un montón de cosas para la fiesta. Pusieron música a tope y no sé de donde, sacaron un montón de aperitivos de los cuales ninguno de nosotros probó ningúno.
A las once del mediodía aparecieron ocho compañeros más, y después tres más.
- ¡Que bien que te casas, Carlisle!
- Me tienes que presentar a tu futura mujer, Carlisle
- ¡Felicidades, chaval!
- Nos tendrías que haber dicho mucho antes que te casabas, ¡nos has echo prepararlo todo a utlima hora, tío!
- ¡Enhorabuena!
Uno a uno me iban felicitando y después salían a saludar a mis hijos, que no podían parar de reir, y luego a Esme, a la que nadie sacaba un ojo de encima. Ella también se reía. No paraban de reir. Y la música seguía a tope. No se como llegó a mis manos, pero acabé teniendo en ellas un calendario de chicas humanas completamente desnudas y en poses un tanto embarazosas. Jacob y Alice sacaron camaras de algun lugar y me hizo una foto con aquel calendario en la mano. Luego tuve que correr todo el rato detrás de ellospara que borrara aquella foto.
La fiesta terminó a las doce de la noche, cuando al fin pude convencer a mis compañeros de que tenían que irse porque mañana habría que ir a trabajar.
- ¡Ah! ¿Pero no es mañana la boda? - me preguntó Simon.
- Ehh... no, es la semana que viene, pero quise hacer la despedida... esto antes- me inventé.
- ¡Ah, pues tío, habermelo dicho antes!
- ¿Porqué? - le pregunté.
- No, por nada.
Cuando me despedí del último de ellos, cerré la puerta de un portazo y me dirigí al salón, donde cuando me vieron, Alice y Edward empezaron a reirse de nuevo sin poder parar.
- Ah, por cierto Carlisle - me dijo Jake esbozando una sonrisa.- Uno de ellos me dió esto, dijo que se lo había dado un chico grandote para que te lo entregara- Jake me puso en la mano una cosa de papel.
En cuanto vi lo que era, lo arrugué y lo rompí en mil pedacitos sin olvidar la nota que habia: "Siento no estar ahí para verlo. E". El hombre de papel cayó todo deshecho al suelo. Enfadado, me dirigí a mi despacho, donde aún sentí mas enfado.
- ¡Jacob! - exclamé y luego pensé en el desastre que había quedado tras la despedida de soltero.- ¡Todos a recoger!
carlisle
Las cinco de la mañana, las seis, las siete, las siete y media... Alice pegaba saltitos y a cada hora se asomaba a la ventana impaciente. Edward le siseaba y Alice se quedaba quieta. Pero no se estaba ni dos minutos sentadita sin hacer nada, y ya la tenías revoloteando alrededor tuyo.
- Quizá... tendría que llamar al hospital y decirles que al final si que voy a ir y...- me levanté del sofá en el que estaba y dejé el libro con el que había intentado distraerme a un lado.
- No Carlisle, mejor que te quedes aquí y... bueno, que te quedes, hoy date el día libre.- me dijo Edward son una sonrisa burlona. Parecía nervioso
- No estoy nervioso, solo te estoy pidiendo que te quedes.- me contestó.
- Mentiroso... si que estás nervioso.- le recriminó Jacob.
Se oyeron las ruedas de un coche disminuir la velocidad en la carretera y pararse definitivamente delante de la casa. Luego se oyó bajar a alguien.
Edward y Alice sofocaban sus risas mordiendose el puño y aplastando la cara en un cojín respectivamente. Sus risas hacían temblar el sofá.
- ¿Qué...?- solo pude articular eso porque enseguida alguien llamó a la puerta.
Me dirigí a ella mirando a Edward y Alice con desdén. La abrí.
- ¡Carlisle! - allí delante de la puerta estaban todos mis compañeros del hospital.- ¡Que bien que hayas decidido hacer una fiesta!
- ¿Quéé?
- Recibimos tu correo, aquel de que nos invitabas a tu casa a celebrar tu despedida de soltero.- dijo uno.- Por eso llamaste ayer diciendo que no vendrías hoy a trabajar ¿eeh? Para montarlo todo ¿eeh?
- ¡Y hemos venido muy pronto para poder celebrarlo como es debido! - exclamó uno que se llamaba Simon entrando en mi casa cargado de bolsas.
- Aunque creíamos que ya estabas casado con esa bonita mujer llamada Esme, ¿pero que le vamos hacer?
Entraron todos en casa dejando bolsas por doquier y saludando a todos mis hijos, que ahora se desternillaban de risa.
- ¡Ah,y tranquilo! No pienses que vamos a ser tan pocos, los demás llegaran mas tarde.- dijo Simon.
- ¿Los- los otros? - estaba boquiabierto. ¿Venian mas? ¿No bastaba con aquellos cinco?
- ¿Y donde está el correo ese?- preguntó Jake cuando se serenó... un poco.
- Aquí, mira, lo tengo aquí- Simon rebuscó entre sus bolsillos, al final sacó un papel arrugado. Lo desdobló y me lo pasó.
Hola Simon:
Bueno... no hos lo havía dicho antes... pero ¡me caso! Y mañana estais todos invitados a mi despedida de soltero en mi casa. Venid en cuanto antes.
Estaran todos mis hijos. Avisa a los demas de mi parte.
Saludos , Carlisle Cullen
Me quedé aun mas boquiabierto de lo que estaba. Eso seguro que lo había escrito Emmett. Claro, solo él escribiría "os" con "h" y "había" con "v" y todo din acentos como si fueramos "argentinos"
claro. Además de que yo no escribiría todo mi apellido en una correo que le enviara a un conocido. Emmett se lo había montado bastante bien, pero a mi no me daba gracia.
- ¡Menudo detalle, Carlisle! - exclamó Alice entre risas. Estaba claro que no podía mas, se agarraba del brazo de Edward para mantenerse en pie, y este hacia grandes esfuerzos por no caerse de la risa.
Mis compañeros del hospital empezaron a montar un montón de cosas para la fiesta. Pusieron música a tope y no sé de donde, sacaron un montón de aperitivos de los cuales ninguno de nosotros probó ningúno.
A las once del mediodía aparecieron ocho compañeros más, y después tres más.
- ¡Que bien que te casas, Carlisle!
- Me tienes que presentar a tu futura mujer, Carlisle
- ¡Felicidades, chaval!
- Nos tendrías que haber dicho mucho antes que te casabas, ¡nos has echo prepararlo todo a utlima hora, tío!
- ¡Enhorabuena!
Uno a uno me iban felicitando y después salían a saludar a mis hijos, que no podían parar de reir, y luego a Esme, a la que nadie sacaba un ojo de encima. Ella también se reía. No paraban de reir. Y la música seguía a tope. No se como llegó a mis manos, pero acabé teniendo en ellas un calendario de chicas humanas completamente desnudas y en poses un tanto embarazosas. Jacob y Alice sacaron camaras de algun lugar y me hizo una foto con aquel calendario en la mano. Luego tuve que correr todo el rato detrás de ellospara que borrara aquella foto.
La fiesta terminó a las doce de la noche, cuando al fin pude convencer a mis compañeros de que tenían que irse porque mañana habría que ir a trabajar.
- ¡Ah! ¿Pero no es mañana la boda? - me preguntó Simon.
- Ehh... no, es la semana que viene, pero quise hacer la despedida... esto antes- me inventé.
- ¡Ah, pues tío, habermelo dicho antes!
- ¿Porqué? - le pregunté.
- No, por nada.
Cuando me despedí del último de ellos, cerré la puerta de un portazo y me dirigí al salón, donde cuando me vieron, Alice y Edward empezaron a reirse de nuevo sin poder parar.
- Ah, por cierto Carlisle - me dijo Jake esbozando una sonrisa.- Uno de ellos me dió esto, dijo que se lo había dado un chico grandote para que te lo entregara- Jake me puso en la mano una cosa de papel.
En cuanto vi lo que era, lo arrugué y lo rompí en mil pedacitos sin olvidar la nota que habia: "Siento no estar ahí para verlo. E". El hombre de papel cayó todo deshecho al suelo. Enfadado, me dirigí a mi despacho, donde aún sentí mas enfado.
- ¡Jacob! - exclamé y luego pensé en el desastre que había quedado tras la despedida de soltero.- ¡Todos a recoger!
capitulo 2
Preparando bromas
Emmet
"¡Bien, bien, bien! Ya se acerca mi queridisimo día de los Santos Inocentes."
Estaba planeando lo que les haría estas fechas cuando apareció la pequeña duende.
- Te felicito, hermano.- me dijo
- ¿Porqué?- le pregunté sorprendido.
- Por tus bromas.
¡Oh, claro! La duende y su pequeño don. Como ya tenía planeado que les haría bromas, ya sabía cual les haría.
- ¿Y me das una pista? - pregunté sonriente.
- No, no,no, ya lo verás.- enseguida desapareció entre saltitos, como siempre, así era Alice.
Estabamos a día 21. ¡Tenía una semana para prepararlo todo! Y todavía no tenía nada planeado... Necesitaba que Alice me dijera eso ya, porque si no no iba a tener las bromas preparadas para Año Nuevo. De día 18 a 31 van cuatro días.... ¡Cuatro!
Esbocé una gran sonrisa y me puse a reir solo. Aquello era perfecto. Me aplaudí y todo de la emoción.
- ¿Que te hace tan feliz, Emmett? - dijo la voz de Jake
Jacob
Emmett estaba muy emocionado, lo notaba.
- ¿Que te hace tan feliz, Emmett? - pregunté desde detrás de sus enormes espaldas.
- Nada, mi querido y bondadosa mascota , nada.- tras contestarme eso salió pitando.
¿Acababa de llamarme querido y bondadoso? Emmett estaba mal. Muy mal. Salí en busca de Alice, pues ella era la unica que podía ayudarme, sin contar a Edward.
- Pequeña monstruito, ven aquí.- la pille por las espaldas y la besé en la coronilla. Su perfume me inundó entero.
- No pienso decirte nada bearboy - ella se giró y también me besó. Me dió un beso en la barbilla, el unico lugar al que llegaba sin ponerse de puntillas y se escabuyó entre mis brazos con una ancha sonrisa.
¡Genial! Ni siquiera mi mujer me podía ayudar. Ya empezaba a acojonarme de lo que me podía hacer Emmett. Lo de las bufandas fue una broma de mal gusto. Bueno, no tan mal gusto, porque un buen festín me di, pero no me gustó.
Y ahora estaba temiendo por lo que me pudiera hacer ahora. ¿Que podía ser? ¿Una moneda pegada al suelo? Eso no funcionaría, porque perfectamente podría arrancarla, pero eso de todas maneras no era tan gracioso... ¿Que era lo que nos esperaba?
esme
¡Dos días! ¡Dos días! Faltaban dos días para el día de los Inocentes. Emmett empieza a desaparecer, faltaba una o dos horas cada día. Jake intenta calmarnos a todos sin decir nada, pero es que la cosa no podía estar,peor. ¿Quien iba a ser el primero en sufrir las torturas de Emmett? Bueno, torturas para la víctima, porque para los otros sería una buena ocasión para reir... Pero aun así, yo no quería volver a pasarme un día entero reformando de nuevo la casa...
- Vamos, Esme, no te preocupes tanto.- me dijo Alice.- Son solo pequeñas bromas.
- Ay Alice, ya me gustaría a mí que fuera solo eso.
rosalie
Estaba harta. Emmett no me decía nada y ni si quiera me contestaba cuando le preguntaba donde había estado. Esto no podía seguir así.
Estabamos en nuestro cuarto después de una sesión de... esto...bueno, estabamos en la cama. El con los brazos detrás de su cabeza mirando al techo. Estaba muy guapo.
- Emmett.- lo llamé.
- ¿Que pasa, Rose?
- ¿A donde vas cuando desapareces? ¿Que haces? ¿Que bromas nos vas a gastar esta vez? - pregunté aquello bastante rapido, incluso llegué a pensar que no había entendido nada, pero no era así. Me había oído perfectamente
- No voy a ningún lado, no hago nada, y ¿bromas? ¿yo? ¿de que hablas Rose?
- Emmett, deja de hacerte el idiota y dime que... - no me dejó terminar la frase. Ya se había vestido con sus pantalones y su camiseta y salía por la puerta.
- ¡Te quiero, Rose!- me gritó desde abajo.
Carlisle
Bien, mañana era el gran día. 28 de Diciembre, Emmett había desaparecido la noche anterior despidiendose de Rosalie con un "te quiero, Rose". Y nosotros supusimos que iba a preparar su "Gran Broma" para el primero que le tocase. Nos preguntabamos quien podía ser. Edward y Alice no eran de mucha ayuda. Se mantenían encerrados en el cuarto de Edward riendose entre ellos.
- Ya sé que voy a hacer.- dije acercándome al teléfono.
- ¿Que vas a hacer? - preguntó Rosalie desde el sofá.
- Voy a llamar al hospital para decirles que mañana no voy a ir, asi estaré aquí para "afrontar" las bromas de Emmett.
- Si claro, tu lo único que quieres es ver las bromas que nos prepara a nosotros.- se rió Jake y yo no pude evitar reirme con él, después llamé al hospital excusándome de que no podría ir al día siguiente.
Justo después de colgar, desde arriba llegaron unas estruendosas carcajadas. Dos cosas pesadas se cayeron al suelo. Subimos a la habitación de Edward y nos los encontramos a los dos retorciéndose de risa en el suelo. Les preguntamos que que les hacía tanta gracia, pero no nos contestaron. No podían parar de reir por algo que nosotros no sabíamos... todavía.
Emmet
"¡Bien, bien, bien! Ya se acerca mi queridisimo día de los Santos Inocentes."
Estaba planeando lo que les haría estas fechas cuando apareció la pequeña duende.
- Te felicito, hermano.- me dijo
- ¿Porqué?- le pregunté sorprendido.
- Por tus bromas.
¡Oh, claro! La duende y su pequeño don. Como ya tenía planeado que les haría bromas, ya sabía cual les haría.
- ¿Y me das una pista? - pregunté sonriente.
- No, no,no, ya lo verás.- enseguida desapareció entre saltitos, como siempre, así era Alice.
Estabamos a día 21. ¡Tenía una semana para prepararlo todo! Y todavía no tenía nada planeado... Necesitaba que Alice me dijera eso ya, porque si no no iba a tener las bromas preparadas para Año Nuevo. De día 18 a 31 van cuatro días.... ¡Cuatro!
Esbocé una gran sonrisa y me puse a reir solo. Aquello era perfecto. Me aplaudí y todo de la emoción.
- ¿Que te hace tan feliz, Emmett? - dijo la voz de Jake
Jacob
Emmett estaba muy emocionado, lo notaba.
- ¿Que te hace tan feliz, Emmett? - pregunté desde detrás de sus enormes espaldas.
- Nada, mi querido y bondadosa mascota , nada.- tras contestarme eso salió pitando.
¿Acababa de llamarme querido y bondadoso? Emmett estaba mal. Muy mal. Salí en busca de Alice, pues ella era la unica que podía ayudarme, sin contar a Edward.
- Pequeña monstruito, ven aquí.- la pille por las espaldas y la besé en la coronilla. Su perfume me inundó entero.
- No pienso decirte nada bearboy - ella se giró y también me besó. Me dió un beso en la barbilla, el unico lugar al que llegaba sin ponerse de puntillas y se escabuyó entre mis brazos con una ancha sonrisa.
¡Genial! Ni siquiera mi mujer me podía ayudar. Ya empezaba a acojonarme de lo que me podía hacer Emmett. Lo de las bufandas fue una broma de mal gusto. Bueno, no tan mal gusto, porque un buen festín me di, pero no me gustó.
Y ahora estaba temiendo por lo que me pudiera hacer ahora. ¿Que podía ser? ¿Una moneda pegada al suelo? Eso no funcionaría, porque perfectamente podría arrancarla, pero eso de todas maneras no era tan gracioso... ¿Que era lo que nos esperaba?
esme
¡Dos días! ¡Dos días! Faltaban dos días para el día de los Inocentes. Emmett empieza a desaparecer, faltaba una o dos horas cada día. Jake intenta calmarnos a todos sin decir nada, pero es que la cosa no podía estar,peor. ¿Quien iba a ser el primero en sufrir las torturas de Emmett? Bueno, torturas para la víctima, porque para los otros sería una buena ocasión para reir... Pero aun así, yo no quería volver a pasarme un día entero reformando de nuevo la casa...
- Vamos, Esme, no te preocupes tanto.- me dijo Alice.- Son solo pequeñas bromas.
- Ay Alice, ya me gustaría a mí que fuera solo eso.
rosalie
Estaba harta. Emmett no me decía nada y ni si quiera me contestaba cuando le preguntaba donde había estado. Esto no podía seguir así.
Estabamos en nuestro cuarto después de una sesión de... esto...bueno, estabamos en la cama. El con los brazos detrás de su cabeza mirando al techo. Estaba muy guapo.
- Emmett.- lo llamé.
- ¿Que pasa, Rose?
- ¿A donde vas cuando desapareces? ¿Que haces? ¿Que bromas nos vas a gastar esta vez? - pregunté aquello bastante rapido, incluso llegué a pensar que no había entendido nada, pero no era así. Me había oído perfectamente
- No voy a ningún lado, no hago nada, y ¿bromas? ¿yo? ¿de que hablas Rose?
- Emmett, deja de hacerte el idiota y dime que... - no me dejó terminar la frase. Ya se había vestido con sus pantalones y su camiseta y salía por la puerta.
- ¡Te quiero, Rose!- me gritó desde abajo.
Carlisle
Bien, mañana era el gran día. 28 de Diciembre, Emmett había desaparecido la noche anterior despidiendose de Rosalie con un "te quiero, Rose". Y nosotros supusimos que iba a preparar su "Gran Broma" para el primero que le tocase. Nos preguntabamos quien podía ser. Edward y Alice no eran de mucha ayuda. Se mantenían encerrados en el cuarto de Edward riendose entre ellos.
- Ya sé que voy a hacer.- dije acercándome al teléfono.
- ¿Que vas a hacer? - preguntó Rosalie desde el sofá.
- Voy a llamar al hospital para decirles que mañana no voy a ir, asi estaré aquí para "afrontar" las bromas de Emmett.
- Si claro, tu lo único que quieres es ver las bromas que nos prepara a nosotros.- se rió Jake y yo no pude evitar reirme con él, después llamé al hospital excusándome de que no podría ir al día siguiente.
Justo después de colgar, desde arriba llegaron unas estruendosas carcajadas. Dos cosas pesadas se cayeron al suelo. Subimos a la habitación de Edward y nos los encontramos a los dos retorciéndose de risa en el suelo. Les preguntamos que que les hacía tanta gracia, pero no nos contestaron. No podían parar de reir por algo que nosotros no sabíamos... todavía.
el dia de los inocentes de los cullen
primer capitulo "todo empieza"
POV Carlisle
¡Genial!
Estábamos a 21 de diciembre. Faltaba una semana para el día de los Inocentes. Y todos nos temíamos las bromas de Emmett. Todos menos Edward y Alice, que ya lo sabían, y por eso, a ellos Emmett no los torturaba.
Cada año, el dia 28 de Diciembre, el día de los Inocentes, Emmett nos gastaba bromas. Pero bromas de las fuertes, de esas que no se olvidan y a todos nos daba miedo pensar que era lo que nos esperaba ahora. Al parecer, nada bueno, porque Emmett empezaba ya a mirarnos con su gran sonrisa de una forma muy sospechosa, y eso nos daba miedo. Sobretodo tras recordar el último 28 de Diciembre...
Flashback
En cuanto el sol salió, todos temimos, todos menos Edward y Alice, claro está. Emmett había desaparecido temprano, y ni siquiera Rosalie sabía donde estaba. Empezabamos a preocuparnos por lo que nos haría Emmett...
El primero fue Jake . Tuvo que salir de caza obligado por esme a acompañarla y salió con Rosalie por la mañana temprano. Cuando volvieron, Rosalie no paraba de reir, y Jasper estaba muy serio.
- ¿Que ha pasado, Rose?- preguntó Esme.
- Cu- cuando hemos... llegado al prado donde... donde habían mas... - Rosalie intentaba contener las carcajadas.- Donde habían mas alces, nos los hemos... hemos encontrado a todos con bufandas que ponían AMO A JAKE.... ja ja ja...
Inmediatamente nosotros también nos pusimos a reir.
- ¿Y que les han echo los alces?- pregunté en cuanto paré.
Rosalie se puso seria y miró a Jake que, sin embargo esbozó una pequeña sonrisa.
La siguiente fue Esme. En el momento en el que me fui al hospital, Rosalie y Alice se fueron de compras, y Jake y Edward se fueron de caza de nuevo a una reserva muy lejos de aquí que tenían problemas con dos osos pardos. Lo raro es que Emmett no los acompañó. La verdad esque todavía no le habíamos visto. La cuestión es que cuando todos volvimos, nos asustamos bastante al ver lo que vimos al entrar en casa. Las paredes blancas habían dejado de ser blancas a pasar a un rosa bebé con florecillas. Las mesas, las sillas y el sofá tenian eran de color rojo, amarillo y verde, y la vajilla que estaba en la mesa grande, había sido substituida por una tetera y dos tacitas de té de plástico. En una pared, estaba el muñequito de papel de el día de los inocentes, este muñequito también había sido grabado en las bufandas de lana de Jake.
- ¿Han visto esto??- nos preguntó Esme encolerizada.
- Jajaja, pero si ha quedado monisima, Esme.- ahora era Jake el que reía. Aunque no era el único. Todos nos reíamos, incluso Edward y Alice.
A mediodía, le llegó el turno a Rosalie. Las paredes y el sofá, no fue lo unico que cambió de color ese día. Rose se encontró toda su ropa "mala" de un amarillo chillón y recortada, sobretodo en la parte de los pechos.... A ella no le hizo gracia, pero sonrió al ver que Emmett había sido prudente y no había pintado y cortado su ropa favorita. Para aquello Alice había estado preparada, por eso había vuelto de las compras con tantos paquetes.
Emmett seguía sin aparecer. Y yo empezaba a estar nervioso, porque si gastaba bromas a todos, el siguiente era mi turno.
- No te preocupes, Carlisle, alomejor no es para tanto...- intentó tranquilizarme Rose.
- Si, alomejor no es para tanto.- dijo Edward mientras se aguantaba la risa.
"¿Que és lo que me prepara Emmett?" le pregunté a Edward.
El simplemente me negó con la cabeza, y yo me detuve a esperar mi broma... que no llegó tarde.
En el exterior se oían un montón de niños gritar y chillar de alegría, o eso parecía. Decidí salir a ver que ocurría, y los demás me siguieron. Alice y Edward riendose.
Cuando abrí la puerta me horroricé, mi Mercedes que tenía aparcado delante de la puerta, estaba pintado de rojo y adornado con bolitas rojas de Navidad. Y en un lado del coche estaba escrito en letras muy brillantes "TRINEO DE SANTA CLAUS". Pero aquello no era todo, justo delante del coche, estaban atados cuatro alces marrones.
En cuanto los niños me vieron en la puerta se tiraron a mi.
- ¡Aquí vive Santa Claus!
- ¡No me ha traído lo que yo pedí!
- ¡Ahora se lo pediremos!
Los niños no paraban de gritar y saltar intentando entrar en casa. Rosalie los asustó:
- ¡Fuera de aquí niños! ¡Aquí el unico que vive es un gran monstruo peludo que os comerá a todos si no se van!
Los niños salieron corriendo y tropezandose con la nieve. En cuanto se alejaron del coche pude ver otro hombrecito de papel, esta vez con una inscripción. "No tenía renos, lo siento. E"
Fin fashback
Me estemecí ante eso último y empecé a pensar de nuevo que nos tenía preparado Emmett esta vez.
- Nada bueno- dijo Alice a mi espalda.
- Cierto, nada bueno.- Edward estaba con ella.
- Podemos darte una pista.- me susurró en la oreja.
- ¿Qué pista?
- Pues que esta vez, cada uno tendrá un día para su broma- me dijo Edward riendose y alejandose con Alice.
- Estaremos con bromas hasta Año Nuevo.- rió Alice.
"Genial" pensé "Ya podemos prepararnos".
POV Carlisle
¡Genial!
Estábamos a 21 de diciembre. Faltaba una semana para el día de los Inocentes. Y todos nos temíamos las bromas de Emmett. Todos menos Edward y Alice, que ya lo sabían, y por eso, a ellos Emmett no los torturaba.
Cada año, el dia 28 de Diciembre, el día de los Inocentes, Emmett nos gastaba bromas. Pero bromas de las fuertes, de esas que no se olvidan y a todos nos daba miedo pensar que era lo que nos esperaba ahora. Al parecer, nada bueno, porque Emmett empezaba ya a mirarnos con su gran sonrisa de una forma muy sospechosa, y eso nos daba miedo. Sobretodo tras recordar el último 28 de Diciembre...
Flashback
En cuanto el sol salió, todos temimos, todos menos Edward y Alice, claro está. Emmett había desaparecido temprano, y ni siquiera Rosalie sabía donde estaba. Empezabamos a preocuparnos por lo que nos haría Emmett...
El primero fue Jake . Tuvo que salir de caza obligado por esme a acompañarla y salió con Rosalie por la mañana temprano. Cuando volvieron, Rosalie no paraba de reir, y Jasper estaba muy serio.
- ¿Que ha pasado, Rose?- preguntó Esme.
- Cu- cuando hemos... llegado al prado donde... donde habían mas... - Rosalie intentaba contener las carcajadas.- Donde habían mas alces, nos los hemos... hemos encontrado a todos con bufandas que ponían AMO A JAKE.... ja ja ja...
Inmediatamente nosotros también nos pusimos a reir.
- ¿Y que les han echo los alces?- pregunté en cuanto paré.
Rosalie se puso seria y miró a Jake que, sin embargo esbozó una pequeña sonrisa.
La siguiente fue Esme. En el momento en el que me fui al hospital, Rosalie y Alice se fueron de compras, y Jake y Edward se fueron de caza de nuevo a una reserva muy lejos de aquí que tenían problemas con dos osos pardos. Lo raro es que Emmett no los acompañó. La verdad esque todavía no le habíamos visto. La cuestión es que cuando todos volvimos, nos asustamos bastante al ver lo que vimos al entrar en casa. Las paredes blancas habían dejado de ser blancas a pasar a un rosa bebé con florecillas. Las mesas, las sillas y el sofá tenian eran de color rojo, amarillo y verde, y la vajilla que estaba en la mesa grande, había sido substituida por una tetera y dos tacitas de té de plástico. En una pared, estaba el muñequito de papel de el día de los inocentes, este muñequito también había sido grabado en las bufandas de lana de Jake.
- ¿Han visto esto??- nos preguntó Esme encolerizada.
- Jajaja, pero si ha quedado monisima, Esme.- ahora era Jake el que reía. Aunque no era el único. Todos nos reíamos, incluso Edward y Alice.
A mediodía, le llegó el turno a Rosalie. Las paredes y el sofá, no fue lo unico que cambió de color ese día. Rose se encontró toda su ropa "mala" de un amarillo chillón y recortada, sobretodo en la parte de los pechos.... A ella no le hizo gracia, pero sonrió al ver que Emmett había sido prudente y no había pintado y cortado su ropa favorita. Para aquello Alice había estado preparada, por eso había vuelto de las compras con tantos paquetes.
Emmett seguía sin aparecer. Y yo empezaba a estar nervioso, porque si gastaba bromas a todos, el siguiente era mi turno.
- No te preocupes, Carlisle, alomejor no es para tanto...- intentó tranquilizarme Rose.
- Si, alomejor no es para tanto.- dijo Edward mientras se aguantaba la risa.
"¿Que és lo que me prepara Emmett?" le pregunté a Edward.
El simplemente me negó con la cabeza, y yo me detuve a esperar mi broma... que no llegó tarde.
En el exterior se oían un montón de niños gritar y chillar de alegría, o eso parecía. Decidí salir a ver que ocurría, y los demás me siguieron. Alice y Edward riendose.
Cuando abrí la puerta me horroricé, mi Mercedes que tenía aparcado delante de la puerta, estaba pintado de rojo y adornado con bolitas rojas de Navidad. Y en un lado del coche estaba escrito en letras muy brillantes "TRINEO DE SANTA CLAUS". Pero aquello no era todo, justo delante del coche, estaban atados cuatro alces marrones.
En cuanto los niños me vieron en la puerta se tiraron a mi.
- ¡Aquí vive Santa Claus!
- ¡No me ha traído lo que yo pedí!
- ¡Ahora se lo pediremos!
Los niños no paraban de gritar y saltar intentando entrar en casa. Rosalie los asustó:
- ¡Fuera de aquí niños! ¡Aquí el unico que vive es un gran monstruo peludo que os comerá a todos si no se van!
Los niños salieron corriendo y tropezandose con la nieve. En cuanto se alejaron del coche pude ver otro hombrecito de papel, esta vez con una inscripción. "No tenía renos, lo siento. E"
Fin fashback
Me estemecí ante eso último y empecé a pensar de nuevo que nos tenía preparado Emmett esta vez.
- Nada bueno- dijo Alice a mi espalda.
- Cierto, nada bueno.- Edward estaba con ella.
- Podemos darte una pista.- me susurró en la oreja.
- ¿Qué pista?
- Pues que esta vez, cada uno tendrá un día para su broma- me dijo Edward riendose y alejandose con Alice.
- Estaremos con bromas hasta Año Nuevo.- rió Alice.
"Genial" pensé "Ya podemos prepararnos".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)