lunes, 13 de diciembre de 2010

Mi héroe.

Edward&Alice

Estaba en la cocina, platicando con Emmett y Jasper, cuando un sonido que provenía desde le sala llamo mi atención. Era música, piano, para ser exactos. La canción que sonaba era para Elisa, de Beethoven. Supuse que era Rosalie, aunque me sorprendía que estuviera tocando, la ultima vez que lo hizo fue en mi boda. Busque sus pensamientos y estaba muy ocupada.

noventa y dos, noventa y tres, noventa y cuatro...

Estaba cepillándose el cabello en su habitación. Me di media vuelta y me dirigí hacia mi piano, me intrigaba demasiado. Antes de bajar las escaleras, escuche sus dulces pensamientos.

Espero que le guste. ¿Qué demonios estoy pensando? Claro que no le va a gustar, apenas estas practicando, y estoy segura de que me salte una parte. Nunca vas a terminar a tiempo…

Sus pensamientos estaban fuera de control. Mi pequeña alice estaba aprendiendo a tocar el piano, sola. Camine y me senté a un lado de ella en el banco negro. Se sobresalto y su mente empezó a maldecid un torrente de improperios.

-¡Alice! -Exclame. Ella me devolvió una mirada avergonzada.

-Lo siento, Hermanito. Fue Emmett.

-¿Ahora que hice? -grito desde la cocina -¡Te juro que yo no fui, Edward! Tu hermana es un demonio. No se como carlisle y esme pudieron hacer una criatura así ¡Ouch! ¿qué te pasa, Jasper?

-Deja de ser tan estúpido, Emmett. Te apuesto diez mil a que no puedes mantener una conversación seria en todo un día -esos dos y sus apuestas, ya se habían tardado. Regrese mi atención a mi hermanita.

-¿Qué tocabas? -le pregunte haciendo un gesto con la mano para que continuara. Ella enrojeció levemente y se volvió hacia el piano.

-Nada en especial. Solo estaba practicando un poco. Escuche un viejo CD que tenias por ahí en tu antigua habitación y… -su voz fue perdiendo volumen.

Comencé a tocar donde ella se había quedado, mire las partituras una sola vez. Ella se me quedo embalsada mirándome.

-¿No me vas a ayudar? -le pregunte. Asintió levemente e inspiro una bocanada de aire, acomodo sus finos dedos con cuidado y trato de seguir mi ritmo.

La suave música comenzó a llenar la habitación. Los pensamientos de alice eran una masa de imágenes confusas. Letras y signos empezaron a tomar forma poco a poco, hasta que se formaron como si fuera una hoja pasada en limpio. Construyo un puente para pasar a esa canción y la música se convirtió en una nana alegre y fluida. Entre nota y nota, en su cabeza se mezclaban imágenes de ella y yo, se estaba inspirando, yo era su musa. Sentí como un nudo se formaba en mi garganta y mis ojos me empezaban a arder. Los cerré y me deje llevar por ella, no necesitaba mirar el teclado para seguir tocando.

La nana se fue tornando mas nostálgica y seria, en la cabeza de mi hermana iban pasando cada momento desde nació, ahora ella parecía una niña de diez años, pero era mucho mas inteligente que la mayoría de los adultos.

Cuando terminamos, me volví hacia ella y la abracé con fuerzas suficientes para asfixiar a un humano, pero ella era mas resistente. No me había percatado de que en la puerta estaban todos, Esme nos miraba con ternura, igual que Bella. Emmett estaba aplaudiendo exageradamente.

-¿La compusiste tu, Edward? -pregunto Bella. Negué con la cabeza y ella se sorprendió -¿fuiste tu, alice? -inquirió dirigiéndose hacia Renesmee. Asintió tímidamente y le sonrió.

-¿Cómo se llama? -pregunto Esme.

Mi héroe, pensó.

Me dieron ganas de llorar. No podía haber alguien igual a alice, mi princesa.

el toque secreto del cafe

CARLISLE

Por fin había salido del hospital, bueno, como pasiente. Ahora regresaba como doctor, pero tenia que usar unos lentes oscuros para que no notaran que de un día para otro mis ojos eran celestes. Esme me llevaba a donde tenia que ir, pues aun no podía manejar y apenas podía caminar por la rodilla.

Ya solo me quedaban dos semanas para que esto acabara y volviera a la normalidad, al menos para mi. Pero aun no sabíamos que eran Jacob, Quil, Embry y Seth. No eran humanos, pero tampoco eran vampiros. Eran muy fuertes y en ocasiones les apetecia la sangre. Era muy extraño, sin embargo no lográbamos entender que era lo que eran ellos. Solo los llamábamos semivampiros, porque eso era lo que parecían. Mitad vampiros y mitad humanos.

Habian pasado ya cuatro días desde que me dieron de alta en el hospital. Cuatro días eran suficientes para que me estuviera muriendo del suelo. Llegaba a la casa en la madrugada, Esme ya estaba dormida para cuando llegaba. Me tiraba a la cama y por el estrés no me podía dormir. Lograba dormir un poco mas tarde que las tres de la madrugada, pero debía levantarme a las cinco para alistarme y salir de nuevo al trabajo. Trabajar jamás fue tan horrible para mi. Dormia entre una y tres horas diarias y no tenia hambre, comia porque tenia que hacerlo ahora que era humano. Anoche, bueno, hoy al llegar a casa de nuevo a la madrugada me tire a la cama a tratar de dormir y cuando por fin logre cerrar los ojos me desperté de repente y corri al baño a vomitar. Era realmente horrible, sin contar que me dolia todo el cuerpo por el estrés.

Dos semanas Carlisle, dos semanas. Es lo único que queda, dos semanas y volveras a la normalidad. Me dije a mi mismo en la mente.

Llegue por fon al hospital y estacione mi auto. Entre arrastrando los pies y todos me miraban confundidos.

-Carlisle ¿Estas bien? Jamas te habíamos visto asi.- dijo Steve. Me puse la bata y me sente de golpe en una silla.

-Si, solo que ahora tengo insomnio y no puedo dormir.- me excuse. Claro que no era del todo mentira.

-Claro, eso es horrible. Me pasa todo el tiempo, sabes que, debes tomar pastillas. Aunque debes poner una buena alarma porque luego cuesta que te despiertes.- dijo Alan acercándose a nosotros.

-Claro, lo tomare en cuenta.- menti.

-Carlisle, te ves muy deprimido. Yo se que te va a subir el animo.- dijo esta vez una de las enfermeras. La misma que nos había interrumpido con Esme cuando me paso el accidente.

-Mira, no estoy de humor para que estes encima de mi. Dejame en paz al menos por hoy ¿De acuerdo?- dije molesto. Yo jamás le hablaba asi a nadie, pero esta vez estaba realmente irritado y ella no me ayudaba en nada.

-solo te iba a decir que te tomaras este café, te ayudara a mantenerte despierto.

La mire a los ojos por un momento y luego mire el café que tenia en la mano. Me había hecho eso varias veces, me ofrecia una taza de café pero yo sabia perfectamente que no era un café normal. Muchas veces detecte que le había hechado droga, se le notaba fácilmente cuando eres vampiro. Pero ahora que era humano, y que realmente lo necesitaba no sabia si realmente confiar en ella. Podria ser que era uno mas de sus intentos, o podría ser que en realidad estaba siendo sincera conmigo y veía que lo necesitaba entonces solo me lo daba por cortesía.

Dude por un momento y luego tome la taza de sus manos. Me tome todo el contenido y luego me empece a sentir un poco mareado.

-Enfermera tonta- masculle entre dientes y empece a sentirme devil. Entonces la taza que tenia en mis manos se callo y se rompió al caer al suelo.

STEVE

Carlisle se miraba muy mal. ¿Qué le había pasado?

-Enfermera tonta- dijo entre dientes malhumorado. Entonces lo comprendi, lo había drogado. La taza cayo al suelo y luego Carlisle se desmallo.

Alan me ayudo a subirlo a una camilla y lo examinamos. Luego de asegurarnos que estaba bien fuimos con Nataly, la enfermera, y le gritamos todo tipo de blasfemias por haber drogado a Carlisle. Ella se excuso diciendo que ya lo había intentado otras veces y que nunca funcionaba, que no pensó que esta vez si tendría éxito. Para mi, esa no era una excusa. Pero me llamaron a sala de emergencias y no pude seguir discutiendo, además sabia perfectamente que Alan no lo haría tampoco, pues el babeaba por Nathaly.

Atendi al paciente y luego fui a ver como estaba Carlisle, pero el no estaba en la camilla.

-¿Y Carlisle?- pregunte al doctor que estaba mas cerca, esperando que tuviera la respuesta.

-No lo se, pero lo vi saltando en recepción.- dijo mas concentrado en los papeles que tenia en la mano que en mi.

-¿¡Saltando!?

Oh por Dios. Sali corriendo a recepción y vi que le estaba coqueteando a la recepcionista, quien casi se desmallaba al ver que el Dios de su altar le estaba hablando de esa manera.

Camine hacia ellos y hale a Carlisle del brazo.

-¿Se puede saber que estas haciendo?- pregunte molesto.

-¡Steve! ¡Mi gran amigo Steve! Sabes, eres un buen amigo. Si, siempre estas ahí cuando te necesito. Tu me cubres de Dracula cuando quiere atraparme. ¿Qué haría y sin ti?

-Engañar a tu esposa con la recepcionista.

-¡No metas a Esme en esto! ¡Ella es tan dulce y tan adorable! ¿Has visto lo hermosa que es? Me vuelve loco, sobre todo cuando estamos en la cama. Se vuelve de una mujer tierna y amigable a otra salvaje y descontrolada. ¡Me encanta esa mujer!

-Ok Carlisle, no necesito que me hables de tu vida sexual porque honestamente no me interesa.

-¡Que no te interesa! Yo se perfectamente que te mueres por mi esposa. Lo único que te hace diferente a los otros hombres que también babean por ella es que tu respetas que este casada conmigo. Es por eso que te quiero gran amigo. ¡Te amo!

-Ok, deja de decir estupicedes que pareces bisexual.

-¡Yo no soy bisexual! ¡Bisexual es Joseph el enfermero! ¡Ah no! ¡El es gay completo!- grito y estallo en carcajadas. Yo estaba prácticamente cargándolo, pues no se podía ni parar, y menos con su rodilla lastimada.

-¡Callate!

-¡No me calles que soy mas viejo que tu! ¡Tienes que respetarme!

-¿Eres mas viejo que yo? ¿Por cuánto? ¿Un minuto? ¡Te recuerdo que tengo 36 años Carlisle! ¡Tu tienes 31 y no los aparentas! ¡Es imposible que seas mayor que yo!

-¡No me grites! ¡Y si soy mayor que tu! ¡Tengo mas de 300 años! ¿Sabes por que? ¿Sabes por que?

-¿Por qué?

-¡Porque soy un vampiro!

-Claro, y yo soy superman. Pero no le digas a nadie.

-¡Al fin conozco a superman! Debo admitirlo, crei que eras únicamente un personaje ficticio. ¡Pero no! ¡Aquí estas!

-Si, aquí estoy. Con un doctor drogado diciendo todo tipo de estupideces como que es un vampiro.

-¡Si soy un vampiro! Es solo que ahora no porque un chico me convirtió en humano. Pero si soy un vampiro. Sabes que mas? Tambien puedo volar.

-¿Puedes volar?

-si, ¿Quieres ver?

-Claro que…

-Seria interesante verte volar- dijo Alan detrás de mi interrumpiéndome. Iba a protestar pero de repente Carlisle me solto y se subió a una silla. Oh Dios mio. ¿¡Que diablos tenia ese café!?

-Mirenme. ¡Se que puedo volar!- grito y todos se voltearon para ver de que se trataba, entonces Carlisle se tiro y cayo en el suelo.

-Eres un idiota- le dije a Alan mientras me agachaba para ayudar a Carlisle.

-¿Yo soy el idiota?

-Si ¿Cómo le dices eso sabiendo que esta en ese estado?

-Alerta roja, Dracula se acerca por el pasillo sangre. Levanta a Carlisle y ponle un tape en la boca para que no diga nada de lo que nos podamos arrepentir todos.- dijo una doctora. Levante a Carlisle de inmediato y busque con la mirada algo para mantenerlo distraído mientras el Dr. Colmillos pasaba frente a nosotros.

-Dr. Cullen, me alegra que ya este bien- dijo. Mierda.

-Dr. Dracula- dijo Carlisle fríamente y todos lo miramos asustados.

-¿Cómo me dijo?

Mierda, mierda, mierda.

-Dr. Dracula. Es su apodo ¿No lo sabía?

-No, no lo sabía- dijo el doctor mirándome a los ojos.- ¿Qué le pasa?

-El…

-¡Se golpeo la cabeza! Se ha caído muy fuertemente.- dijo Alan.

-Ya veo. Cuénteme Carlisle, ¿Qué otros apodos tengo?

Maldito colmilludo, se aprovechaba del estado de Carlisle para sacarle información clasificada.

-bueno, esta ese, Dr. Frankestein, Dr. Colmillos, Dr. Sombras, Dr. Sangre, Dr. Chucky, no me acuerdo de los demás.

Todos miramos al director del hospital asustados y luego a Carlisle con una mirada amenazante.

-¿Así? Bueno, luego hablare con todos de eso. Ahora pónganse a trabajar todos.

El doctor se fue y acto seguido todos los presentes comenzaron a gritarle a Carlisle todo tipo de insultos que existen en este mundo.

-Oigan no le insulten.- dije tratando de defenderlo.- No es su culpa que Nathaly lo haya drogado. Agradescanle a ella que Carlisle esta asi.

Todos se giraron a ella y ella me miro con ojos amenazantes. Como si me diera miedo, yo tenia un amigo vampiro que me debía mas de cien ahora que lo ayudaba estando drogado. ¡Estúpido Carlisle! ¿Por qué no pudo pensar antes de tomarse ese café?

Me llamaron de nuevo a sala de emergencias y le pedí a Alan que cuidara al vampiro drogado. Solo esperaba que al Dr. Dracula no se le ocurriera decirle a Carlisle que tenía que trabajar porque ya está que alguien muere así como nos despide a todos.

NATHALY

Luego de que Steve me acusara de ocasionar ese estado súper sexy y a la vez extraño de Carlisle nos fuimos todos a trabajar y Carlisle se quedo con Alan, quien lo dejo cuando se desespero. Aproveche y me dirigí a él.

-¿Cómo te sientes?- pregunte con la voz más sexy que podía hacerle al doctor más sexy del país, si no es que del mundo entero.

-Extraño, pero bien. Me siento muy, muy, muy bien. Me siento libre. Siento que por fin puedo hacer lo que quiera.- dijo con demasiada emoción.

-Claro, escucha. Tenemos que hablar a solas.

-¿Por qué?

-Porque si, ven sígueme.

Lo tome de la mano y me dirigí a su oficina. Cerré la puerta con llave y corrí las cortinas. El me miraba confundido y asustado a la vez. Pero en sus ojos se notaba que seguía con el efecto de la droga.

Camine seductoramente hacia él y lo bese apasionadamente en los labios. El se quedo tieso por un momento y luego me apretó por la cintura hacia él. En ese estado en lo último que pensaría seria en la estúpida de su esposa. Así que no había problema alguno.

Comencé a desabotonarle la camisa y lo hale de la corbata para acercarlo más a mí. El paso su mano por mis caderas y luego me quito la blusa. Le quite la bata y la arroje al suelo. Luego de que estuvimos completamente desnudos nos tiramos al suelo y escuchamos como alguien se acercaba.

-¿Has visto a Carlisle?- pregunto alguien desde afuera. ¡Maldita sea! ¡Era Steve!

-No, no lo he visto.- dijo otra persona. ¡Por Dios! ¡Alan!

-¿¡Y NO TE DIJE QUE TE QUEDARAS CON EL!?- grito Steve enfurecido.

-Si, pero me desespero.

-¡Eres un…! ¡Ah olvídalo! ¡Ayúdame a encontrarlo!

Escuche como los dos se alejaban y seguí besando apasionadamente a Carlisle. Esto jamás volvería a pasar, de eso estaba segura. Así que debía aprovecharlo al máximo. Le mordí el cuello y el pasaba su mano por mi espalda una y otra vez. Hasta que por fin, lo hicimos.

¡Por fin libre de medicinas!

ESME

-¿Qué te dijeron por los ojos?- pregunte alterada.

-Nada, no los vieron. Tenia los ojos entrecerrados.

Sonrei y lo bese en los labios.

-Señora Cullen, debe dejarlo descansar.- dijo una enfermera desde la puerta. Me voltee molesta y la fulmine con la mirada. No era muy bonita, tenia el cabello oscuro y los ojos negros. Era de estatura mediana y tenia la piel morena.

Le di un ultimo beso a Carlisle en los labios y sali al encuentro de mis hijos, quienes me atacaron con preguntas una vez estuve afuera.

-¿Cómo esta?- pregunto Edward.

-¿Se lastimo mucho?- pregunto esta vez Alice.

-¿Se va a recuperar?- pregunto Jasper preocupado.

-¿Qué tan grave esta?- pregunto Rosalie.

-¿Ya no voy a poder hacerle bromas?- pregunto esta vez Emmett.

-¿Cuánto tiempo va a estar aquí?- pregunto Bella

-Chicos basta. Una pregunta a la vez, no puedo responderlo todo al mismo tiempo.- dije y todos se callaron.

-¿Cómo esta?- pregunto de nuevo Edward.

-Se recuperará.- dije en un suspiro.

-¿Qué tan grave esta?- pregunto Rosalie.

-Esta muy lastimado. Pero no te preocupes, no es tan grave. Aunque me preocupa el golpe que se dio en la cabeza.- confese

-¿Por cuánto tiempo estará aquí?- pregunto Bella.

-No lo se, hasta que mejore.

-¿Se lastimo mucho?- pregunto Alice.

-Tiene vendas en la cabeza, el brazo y en la rodilla. Tiene gazas por todos lados y le pusieron una cosa en el cuello. ¿Tu que me dices?

-¿Si podre hacerle bromas?- pregunto, como siempre, Emmett.

-Claro cielo, pero hasta que se recupere.

-Podra entrar uno de los hijos del Dr. Cullen, pero uno por uno.- dijo un doctor acercándose a nosotros.

-Pero la enfermera dijo que tenia que descansar- dije y el fulmino con la mirada a la enfermera, quien se volteo avergonzada.

-No es cierto. No se de donde se saco eso. Por ahora esta bien, pero una vez todos terminen de hablar con el deberán dejarlo descansar. Y no suelo decir esto pero, no les hagan caso a las enfermeras. Si no son los doctores los que les dicen las cosas no las hagan.

Asentimos y luego los chicos comenzaron a discutir por quien seria el primero en entrar a ver a su padre.

-¡Yo fui el primero a quien adopto! ¡Meresco ser el primero que lo vea!- grito Edward.

-¡Yo soy el mayor! ¡Tengo que verlo primero!- grito Emmett.

-¡No es cierto!- grito Bella.

-¡En tal caso yo soy la mas pequeña!- grito esta vez Alice.

-¡Hey! ¡Eso no es cierto!- grito Rosalie.

-¡Yo soy su hijo preferido!- grito Jasper.

-¡Claro que no!- grito Emmett.

-¡Edward debe ir primero! ¡Lo adopto primero!- grito Bella.

-¡Pues a mi me adopto despues de Edward!- grito Rosalie.

-¡Eso no es justo!- gritaron Jasper y Alice al mismo tiempo.

-¡Claro que si!- gritaron los demás.

-¡En tal caso Rosalie y yo somos gmelos! ¡Asi que debemos entrar al mismo tiempo!- grito Jasper.

-¡Olvidalo!- grito Emmett.- ¡Yo no sere el ultimo!

-Chicos por favor.- dije y todos se callaron para escucharme.- No tienen que discutir. Solo piensen en un orden que podamos seguir.

-¡En orden alfabetico!- grito Emmett.

-Si, esa es una buena idea- dijo Jasper.

-Claro que no, me toca de ultimo- dijo Rosalie.

-Bueno, entonces entra el primero y luego el ultimo y acabamos por el de en medio.- dije y todos asintieron. Entro primero Alice y luego Emmett empezó a maldecir porque se dio cuenta de que era el de en medio.

CARLISLE

Me dolia todo ahora. Todo lo que cabia en todo. Desde la cabeza hasta los tobillos. Pero lo mas extraño era que no recordaba nada. Cerre los ojos y trate de recordar lo que paso. Estaba manejando cuando entre a la carretera, entonces vi a un niño y… Nada, eso es todo lo que recuerdo. Vi al niño y… ¿Qué? ¿Qué paso después?

-Carlisle, tu hija quiere verte.- dijo Alan y abri los ojos lentamente. Con cuidado para que el no viera el repentino cambio de color.

-Alice…- dije en un hilo de voz.

-Papá…- dijo con los ojos llorosos.- Si hubiera podido saberlo… Si lo hubiera podido evitar… -Empeso a llorar y luego se me tiro encima para abrasarme. Solte un grito que me escucharon hasta el segundo nivel del hospital. Entonces Alan la alejo y ella empezó a llorar mas fuerte que antes.

-Lo siento… en verdad lo siento. No quise hacerte daño… perdóname.

-No… no te… no te preocupes.- logre decir entrecortadamente.

Alan salió y nos dejo solos. Uno por uno fueron entrando todos los chicos hasta que entro Alan y dijo que debía descansar.

Cerre los ojos y volvi a intentar recordar lo que me habia pasado.

LUEGO DE DOS SEMANAS

Hace dos días me habían dado de alta en el hospital, pero aun no podia conducir. Esme debía llevarme a trabajar porque ahora que era humano no podia correr hasta el trabajo.

Celos

ESME

Salimos de la casa y fuimos al hospital. Cuando llegamos no nos dejaron entrar a verlo. Dijeron que los doctores lo estaban revisando.

Luego llego Charlie y por ultimo Bella.

-Si pudiera, ahora estaría calmándote- dijo Jasper mientras me abrasaba.

-No necesitas tu don para hacerlo- dije en un intento de sonreír, pero con todo esto que le había pasado a mi Carlisle me era imposible.

-Sra. Cullen- dijo un doctor saliendo de la sala de emergencia- Carlisle despertó, ya puede verlo, pero por ahora solo usted, luego entraran uno por uno sus hijos.

Entre a la habitación y vi a Carlisle vendado por todas partes en una camilla, los demás doctores y salieron y sacaron a las enfermeras.

Me acoque a él y le bese los labios. El abrió los ojos lentamente y me sonrió.

-Te amo- dijo en un hilo de voz.

-Y yo a ti cielo- dije tomando su mano. - ¿Qué te paso?

-No lo recuerdo. ¿Dónde están los chicos?

-Están afuera esperando.

-Diles que pasen, quiero verlos a todos.

-Pero el doctor dijo que solo podía entrar yo por ahora y que luego entrarían uno por uno.

-Al diablo con eso, diles que entren.

Lo mire sorprendida. El nunca hablaba así, jamás, ni siquiera cuando estaba enojado.

-Lo siento- dijo al ver mi expresión.- No sé por qué dije eso.

-De cualquier forma no los llamara.

-Esme confía en mí. Yo sé lo que hago…

-No es que no confié en ti, es solo que no estás en las mejores condiciones para tomar decisiones importantes ahora. Así que mientras tanto escuchare al doctor que no se lastimo la cabeza.

-Claro, el doctor que no se lastimo la cabeza. ¿Por qué mejor no vas y te acuestas con él?- dijo molesto.

Me quede con la boca abierta y abrí los ojos de golpe.

-¿Qué has dicho?

-Que vayas y te acuestes con él. Ya que lo prefieres porque no se golpeo la cabeza.

No sabía si reírme de eso o enojarme.

-¿Estas celoso?- pregunte incrédula.

-Claro que no. Es solo que yo soy tu esposo, no él. ¿Y que si me golpee la cabeza? Sigo siendo tu esposo.

-Carlisle Cullen celoso- dije para mis adentros.

-¡Que no estoy celoso!- bramó.

-Está bien. Te amo mi vida- dije dándole un beso en los labios.

Accidente

CARLISLE

-Te amo- dijo acariciándome el cabello

-Y yo a ti- dije volviéndola a besar. -Pero en serio tengo que ir a trabajar

Me levante de la cama y salí del cuarto. Me subí al auto y empecé a manejar.

Me metí a la carretera y presione el acelerador. Ahora que era humano esto se sentía muy raro. De pronto apareció un niño en la carretera y pise el freno hasta el tope. El auto dio vueltas y el vidrio se rompió. Me lastime la cabeza con el volante. Me hice hacia atrás y la ventana se rompió, puse el brazo para cubrirme el rostro pero los vidrios me lastimaron la mano. El auto seguía dando vueltas. Sentía que no iba a acabar nunca, que moriría en ese momento. Entonces, no sé en qué momento, quede inconsciente.

ALAN

Salí de mi casa y me fui directo al hospital. Estaba manejando por la carretera cuando vi que había pasado un accidente.

-¡Ayuda! ¡Ayúdeme por favor!- grito una señora.

Frene de inmediato y me baje del auto.

-¿Qué paso?- pregunte.

-No lo sé, no sé qué paso, estaba desayunando en mi casa cuando el auto empezó a dar vueltas en la carretera. Yo vivo sola, tiene que ayudarlo, tiene que sacarlo da ahí- dijo la señora alterada.

-No se preocupe, voy a ver como lo ayudo.

Corrí hacia el auto y por la ventana pude ver a Carlisle inconsciente.

-¡Maldita sea!- dije entre dientes.

Saque mi celular y marque el número de Steve.

-¿Hola?- contesto.

-¿En donde estas?

-En el hospital. ¿Por qué? No me pidas que te cubra porque Carlisle no vino tampoco y estamos todos atareados ahora.

-No, yo se que Carlisle no está en el hospital. Necesito que me mandes una ambulancia, estoy en la carretera en el km. 42

-¿Por qué? ¿Qué paso?

-No sé qué paso. Pero el auto de Carlisle dio vueltas y el está adentro inconsciente.

-¿¡Carlisle!? ¡Sácalo de ahí inmediatamente!

-¡Tu solo manda la ambulancia! Yo veré como lo saco- dije y colgué.

Trate de abrir la puerta pero estaba atorada, sin contar que el auto estaba de cabeza. Como pude zafe la puerta y saque a Carlisle de ahí. Lo aleje lo mas que pude del auto y un momento después el auto estallo.

-Cielos, vaya que te saque de ahí a tiempo ¿No crees?

Mientras esperaba la ambulancia le limpie las heridas. Tenía lastimada la cabeza, la mano, el brazo, la frente y la rodilla.

-Vaya accidente ¿Eh Carlisle?- dije y luego pude escuchar la ambulancia. Un momento después ya estaban subiéndolo a la camilla.

-Llama a su esposa- me dijo la enfermera.

Le registre los bolsillos a Carlisle y no encontré su teléfono, pero encontré su billetera.

-No le robes- bromeo otra enfermera.

-No lo hare, solo busco si por algún lado tiene el numero de su esposa.- dije y seguí buscando. No tenía nada, así que llame a Charlie Swan.

-¿hola?- contesto.

-Jefe Swan, le habla el Dr. Folger, necesito saber el número de la esposa del Dr. Cullen.

-¿Y por qué me lo pregunta a mi?

-Porque es su consuegro, supongo que tiene su número ¿no?

-Sí, pero ¿Por qué no se lo pide a Carlisle?

-Bueno lo hare, ¿Carlisle me das el numero de tu esposa para decirle que tuviste un gran accidente y que ahora estas inconsciente? Sí, claro. Espera a que recobre el conocimiento y te lo doy- dije fingiendo ser Carlisle.

-¿Carlisle tuvo un accidente?- pregunto Charlie alarmado.

-Así es. ¿Me das el número de su esposa?

-Claro es…

ESME

Estábamos desayunando todos cuando sonó mi celular.

-¿Hola?- conteste.

-¿Sra. Cullen?

-Sí, ¿Quién habla?

-Habla el Dr. Folger. Le llamo para decirle que su esposo tuvo un accidente y está siendo trasladado ahora mismo para el hospital.

Me quede en shock cuando dijo eso. Mi Carlisle ¿Qué le había pasado a mi Carlisle?

-Odio no poder leer la mente ahora. Si pudiera sabría que es lo que piensa Esme- se quejo Edward.

-¿Qué le paso a Carlisle?- pregunte saliendo de mi shock y los chicos me miraron asustados.

-Tuvo un accidente de tránsito. La única información que tenemos es que el auto dio vueltas estando el adentro. Tiene muchas heridas, se lastimo la cabeza, que es lo que más nos preocupa, la rodilla y otras de menor gravedad.

-¿Cómo está ahora?

-Esta inconsciente. La mantendremos informada sobre cualquier cosa.

-Gra… gracias- fue lo único que pude decir y colgué.

-Esme ¿Qué paso?- pregunto Alice. -Odio no saber que paso. Desearía poder ver el futuro. Ahora tengo que conformarme con los chismes.

-Carlisle tuvo un accidente- dije en un hilo de voz. Ellos abrieron los ojos de golpe.

-¿Qué le paso Esme?- pregunto Rosalie.

-No lo se, el doctor dijo que solo sabían que el auto dio vueltas mientras el estaba adentro. Que se lastimo la cabeza, la rodilla y otros lugares que no me dijo, dijo que esas eran las mas serias.

-Hay que ir con el- dijo Jasper.- Ahora no hay que temer en oler la sangre.

Salimos de la casa y nos fuimos todos al hospital.

Al despertar

CARLISLE

Me sentía mal, me sentía diferente. Me dolía todo el cuerpo. Abrí los ojos poco a poco y estaba en el suelo. Vi que Esme estaba igual a mi lado. Me acerque a ella y la abrase. Entonces vi a Edward y a Bella desmayados en el suelo. Me voltee y vi a Alice y Jasper. Atrás de ellos estaban Jacob, Seth, Quil y Embry. Lugo voltee al otro lado y estaba Rosalie. Todos estaban en el suelo con los ojos cerrados. No comprendía que pasaba, pero de pronto sentí ¿Frio? ¿Sentía frio? ¿Cómo un vampiro puede sentir frio?

Acerque mi rostro a Esme y la bese en los labios. Unos segundos después ella despertó. Me vio a los ojos y me sorprendí. Tenía los ojos verdes, color esmeralda. Como los tenía cuando era humana.

-¿Carlisle que paso?- pregunto. Pero yo estaba en shock, no podía responder. - ¿Por qué tienes los ojos celestes cielo?

No entendía nada de lo que estaba pasando. Me levante y ayude a Esme a levantarse. Luego despertaron Alice y Jasper. Y poco a poco fueron despertando todos.

Esme me abraso y escondió su rostro entre mi pecho.

-Tengo frio.- dijo mientras me abrasaba más fuerte. La rodee con mis brazos y le frote la espalda.

La última en despertar fue Bella. Sorprendentemente todos tenían los ojos diferentes. Edward los tenia verdes, Emmett los tenia miel, Alice los tenia café chocolate, Esme los tenia verdes, Jasper los tenia azules, Rosalie los tenia café claro, Bella los tenia dorados y yo los tenia celestes.

Cuando vi bien a Bella tenía la piel mas pálida que de costumbre. Los demás no la teníamos tan pálida. ¿Qué paso? Jacob, Quil, Embry y Seth tenían la piel más clara.

-Carlisle ¿Qué paso?- pregunto Seth acercándose adolorido.

-No tengo idea. Parece como si fuéramos humanos de nuevo.- dije abrasando mas fuerte a Esme.

-Carlisle escucha- dijo mi hermosa esposa poniendo su mano en mi mejía. Ella guio mi rostro hacia su pecho y recosté mi cabeza en el. Entonces pude escuchar los latidos de su corazón.

Me aleje de ella sorprendido y luego la volví a abrasar.

-Escucho tus latidos- dijo sorprendida.

-¿Quién era ese chico?- dijo Jacob acercándose a nosotros.

-No lo sé. Llamare a Aro. Tal vez el sepa algo sobre esto- dije y entre a la casa. Los chicos me siguieron y marque el número de Aro en mi celular.

-¿Hola?- contesto.

-Aro. Soy Carlisle. Algo paso, pero no tenemos ni la menor idea de que fue.

-¿Qué paso Carlisle?

-Vino un chico…

ESME

Carlisle le conto todo lo que paso a Aro, pero ahora no podía escuchar lo que Aro decía al otro lado del teléfono.

Yo no me alejaba de Carlisle. Tenía miedo de lo que fuera a pasar ahora. Además tenia frio y Carlisle me hacía sentir más cálida.

-Excelente Aro. Gracias, veremos cómo lo solucionamos. Te avisare si pasa algo… Gracias… Si, si… Ok adiós… Salúdame a Marco y a Cayo.- dijo y colgó.

Me abraso fuertemente y me beso la frente.

-¿Qué te dijo?- pregunte impaciente.

-Dijo que era Sebastián, era un chico que Demetri, Felix y Alec llevan tiempo persiguiendo. Tiene un don que hace que los humanos se conviertan en vampiros y viceversa. Pero no sabe que pudo haber pasado con los licántropos, ya que ellos no son humanos.

-¿Te dijo por cuánto tiempo seria?- pregunto Emmett.

-Dijo que dependía de lo que él dijo al convertirnos.

-Pero si no dijo nada más que humanos por dos meses- volvió a decir Emmett y todos lo miraron esperando a que reaccionara- Ahhh… ya entendí. Seremos humanos por dos meses.

-Pero con el Dr. Cullen solo dijo humano por un mes- dijo Jacob.

-Bueno, supongo que conmigo solo será por un mes- dijo Carlisle sonriendo.

-¡Qué bien! ¡Seré vampira por dos meses!-grito Bella emocionada.

-Sí, ahora eres tú la que tiene que tener cuidado conmigo- dijo Edward sobándose el hombro después de que Bella lo lastimo por accidente.

-Lo siento Ed.-dijo dándole un beso en los labios.

Sonreí al verlos así y luego Jasper soltó un bostezo que causo que todos riéramos de lo extraño que era.

-Tienes que ir con Charlie, pero no pases mucho tiempo con él. Podría darse cuenta de que algo te paso- dijo Carlisle y Bella asintió.

Edward y Bella salieron de la casa y Carlisle y yo fuimos a nuestra habitación.

El se tiro a la cama y yo me acosté a su lado, recostándome sobre su pecho y besándolo en los labios.

-¿Qué hora es?- pregunto. Vi el reloj que había en la mesa al lado de la cama y hundí mi rostro en su cuello.

-Las 10 de la noche.-dije y el bostezo.

-Creo que debemos dormir ahora que somos humanos- dijo levantando las sabanas de la cama. Nos cambiamos de ropa y me metí entre las chamarras. Apago la luz y luego se metió conmigo a la cama. Nos abrasamos fuertemente y luego se quedo dormido a unos pocos centímetros de mi rostro. Podía sentir su respiración. Me acerque un poco más a él y lo bese en los labios. No sé en qué momento me quede dormida, pero cuando desperté él se estaba vistiendo para ir al trabajo.

-Buenos días bella durmiente- dijo juguetón besando mi frente.

-Buenos días- dije adormitada mientras me restregaba los ojos.

-¿Cómo dormiste?- pregunto acostándose a mi lado.

-Como no había dormido desde hace años- bromee abrasándolo. El se rio de mi comentario y me devolvió el abraso.

-Me alegro. Ahora si me disculpas debo irme a trabajar.

Hice un mohín y él me dio un último beso en los labios.

-Sigue durmiendo. Es temprano. Nos veremos en la noche cuando vuelva.

Me levante de la cama y camine hacia él. Lo abrase y lo tire a la cama. El me sonrió y volvió a besarme. Luego abrí los ojos lentamente y me tope con sus hermosos ojos celestes. Esos ojos que no había visto jamás, pero me encantaban.

-Te amo.- dije acariciándole el cabello.

-Y yo a ti- dijo volviéndome a besar.- Pero en serio tengo que ir a trabajar.

Se levanto de la cama y salió del cuarto.

Confusion

SEBASTIAN

Estaba corriendo por el bosque, huyendo de esos encapuchados que me perseguían. Cuando capte un aroma extraño mezclado con el de un humano, y este mezclado con el de varios vampiros. Eso llamo mi atención y me acerque al lugar de donde provenía ese aroma.

-¡Aléjate de ella perro desgraciado!-grito un chico alto y de cabello cobrizo.

-¡Muérete chupasangre!-grito el otro chico de cabello negro. Rayos, huele espantoso. Pensé

-¿Quién eres?- pregunto el otro muchacho viendo hacia donde yo estaba. Pensé en salir corriendo, pero antes de que pudiera moverme un muchacho alto y corpulento estaba detrás mío agarrándome de los brazos.

-Edward llama a Carlisle.-dijo este y uno de los dos chicos entro corriendo a la casa.

Un momento después había siete vampiros y cinco humanos fuera de la casa.

-¿Puedo saber a qué se debe tu visita?-pregunto un hombre alto y rubio acercándose a mí. Tenía los ojos dorados. Intente alejarme, pero el grandulón no me dejaba.

Así que, desesperado por escapar, lo vi a los ojos y dije:

-Humano por un mes.

Al terminar de decir esto el hombre cayó al suelo y todos lo vieron confundidos y luego a mí. Una mujer se acerco a él y me pregunto desesperada:

-¿Qué le has hecho a mi Carlisle?

-Humanos por dos meses.-dije y los otros seis vampiros cayeron al suelo, incluyendo al grandote que me sostenía del brazo.

-¿Qué diablos les hiciste?-pregunto uno de los humanos.

-Vampiros por dos meses.-dije y ellos cayeron al suelo. Salí corriendo antes de que despertaran y me perdí en el bosque. Entonces recordé que a uno de los vampiros solo lo había convertido por un mes, en cambio a los demás fue por dos meses.

-Suertudo-masculle entre dientes.

Confundiendo especies

Vampiros en humanos... humanos en vampiros... metamorfos en hibridos... ¿Que paso?

Un vampiro con un don muy poderoso, convertir humanos en vampiros y vampiros en humanos. Se topa con los Cullen y por una confusion intenta defenderse, se defiende con su don y convierte a Bella en vampiro (Antes de amanecer), a los Cullen en humanos. Y confunde a los metamorfos en humanos, los intenta convertir en vampiros, pero por una confusion se convierten en hibridos. Renesmee no ha nacido aun, asi que ellos no saben nada sobre los hibridos.

Los Cullen ahora son 100% humanos, tienen todos los defectos y virtudes humanos, entre ellas la tentacion. Una de las enfermeras se aprobecha de que Carlisle esta que se muere del cansancio y le ofrece una pequeña tasa de cafe. Un momento despues Carlisle deja al descubierto su lado... su lado drogado. Cuando Carlisle esta completamente inconciente una de las enfermeras...

No digo nada mas, disfrutenla y rian a carcajadas.

IMPORTANTE: Se le aconseja que para esta historia no tenga ningun tipo de bocadillo, pues podria atragantarse u ocurrir algun otro tipo de accidente por la comedia de esta historia.