lunes, 27 de diciembre de 2010

capitulo 3

broma y risas

carlisle

Las cinco de la mañana, las seis, las siete, las siete y media... Alice pegaba saltitos y a cada hora se asomaba a la ventana impaciente. Edward le siseaba y Alice se quedaba quieta. Pero no se estaba ni dos minutos sentadita sin hacer nada, y ya la tenías revoloteando alrededor tuyo.
- Quizá... tendría que llamar al hospital y decirles que al final si que voy a ir y...- me levanté del sofá en el que estaba y dejé el libro con el que había intentado distraerme a un lado.
- No Carlisle, mejor que te quedes aquí y... bueno, que te quedes, hoy date el día libre.- me dijo Edward son una sonrisa burlona. Parecía nervioso
- No estoy nervioso, solo te estoy pidiendo que te quedes.- me contestó.
- Mentiroso... si que estás nervioso.- le recriminó Jacob.
Se oyeron las ruedas de un coche disminuir la velocidad en la carretera y pararse definitivamente delante de la casa. Luego se oyó bajar a alguien.
Edward y Alice sofocaban sus risas mordiendose el puño y aplastando la cara en un cojín respectivamente. Sus risas hacían temblar el sofá.
- ¿Qué...?- solo pude articular eso porque enseguida alguien llamó a la puerta.
Me dirigí a ella mirando a Edward y Alice con desdén. La abrí.
- ¡Carlisle! - allí delante de la puerta estaban todos mis compañeros del hospital.- ¡Que bien que hayas decidido hacer una fiesta!
- ¿Quéé?
- Recibimos tu correo, aquel de que nos invitabas a tu casa a celebrar tu despedida de soltero.- dijo uno.- Por eso llamaste ayer diciendo que no vendrías hoy a trabajar ¿eeh? Para montarlo todo ¿eeh?
- ¡Y hemos venido muy pronto para poder celebrarlo como es debido! - exclamó uno que se llamaba Simon entrando en mi casa cargado de bolsas.
- Aunque creíamos que ya estabas casado con esa bonita mujer llamada Esme, ¿pero que le vamos hacer?
Entraron todos en casa dejando bolsas por doquier y saludando a todos mis hijos, que ahora se desternillaban de risa.
- ¡Ah,y tranquilo! No pienses que vamos a ser tan pocos, los demás llegaran mas tarde.- dijo Simon.
- ¿Los- los otros? - estaba boquiabierto. ¿Venian mas? ¿No bastaba con aquellos cinco?
- ¿Y donde está el correo ese?- preguntó Jake cuando se serenó... un poco.
- Aquí, mira, lo tengo aquí- Simon rebuscó entre sus bolsillos, al final sacó un papel arrugado. Lo desdobló y me lo pasó.

Hola Simon:
Bueno... no hos lo havía dicho antes... pero ¡me caso! Y mañana estais todos invitados a mi despedida de soltero en mi casa. Venid en cuanto antes.
Estaran todos mis hijos. Avisa a los demas de mi parte.
Saludos , Carlisle Cullen

Me quedé aun mas boquiabierto de lo que estaba. Eso seguro que lo había escrito Emmett. Claro, solo él escribiría "os" con "h" y "había" con "v" y todo din acentos como si fueramos "argentinos"
claro. Además de que yo no escribiría todo mi apellido en una correo que le enviara a un conocido. Emmett se lo había montado bastante bien, pero a mi no me daba gracia.
- ¡Menudo detalle, Carlisle! - exclamó Alice entre risas. Estaba claro que no podía mas, se agarraba del brazo de Edward para mantenerse en pie, y este hacia grandes esfuerzos por no caerse de la risa.
Mis compañeros del hospital empezaron a montar un montón de cosas para la fiesta. Pusieron música a tope y no sé de donde, sacaron un montón de aperitivos de los cuales ninguno de nosotros probó ningúno.
A las once del mediodía aparecieron ocho compañeros más, y después tres más.
- ¡Que bien que te casas, Carlisle!
- Me tienes que presentar a tu futura mujer, Carlisle
- ¡Felicidades, chaval!
- Nos tendrías que haber dicho mucho antes que te casabas, ¡nos has echo prepararlo todo a utlima hora, tío!
- ¡Enhorabuena!
Uno a uno me iban felicitando y después salían a saludar a mis hijos, que no podían parar de reir, y luego a Esme, a la que nadie sacaba un ojo de encima. Ella también se reía. No paraban de reir. Y la música seguía a tope. No se como llegó a mis manos, pero acabé teniendo en ellas un calendario de chicas humanas completamente desnudas y en poses un tanto embarazosas. Jacob y Alice sacaron camaras de algun lugar y me hizo una foto con aquel calendario en la mano. Luego tuve que correr todo el rato detrás de ellospara que borrara aquella foto.
La fiesta terminó a las doce de la noche, cuando al fin pude convencer a mis compañeros de que tenían que irse porque mañana habría que ir a trabajar.
- ¡Ah! ¿Pero no es mañana la boda? - me preguntó Simon.
- Ehh... no, es la semana que viene, pero quise hacer la despedida... esto antes- me inventé.
- ¡Ah, pues tío, habermelo dicho antes!
- ¿Porqué? - le pregunté.
- No, por nada.
Cuando me despedí del último de ellos, cerré la puerta de un portazo y me dirigí al salón, donde cuando me vieron, Alice y Edward empezaron a reirse de nuevo sin poder parar.
- Ah, por cierto Carlisle - me dijo Jake esbozando una sonrisa.- Uno de ellos me dió esto, dijo que se lo había dado un chico grandote para que te lo entregara- Jake me puso en la mano una cosa de papel.
En cuanto vi lo que era, lo arrugué y lo rompí en mil pedacitos sin olvidar la nota que habia: "Siento no estar ahí para verlo. E". El hombre de papel cayó todo deshecho al suelo. Enfadado, me dirigí a mi despacho, donde aún sentí mas enfado.
- ¡Jacob! - exclamé y luego pensé en el desastre que había quedado tras la despedida de soltero.- ¡Todos a recoger!

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