JPOV
—Charlie viene para acá —anunció la hobbit, mientras que Chispita —me lanzó una mirada fulminante— y yo recogíamos el desastre que había hecho su temperamental esposa. Pffft, y yo que quería casarme con ella y tener una jauría de hijos. Ja.
—Callate, pulgas, que de todos modos te quedaste con las ganas. —Edward me sonrío con su desagradable boca, que parecía que le había dado una parálisis del lado derecho del labio, y pasó un brazo posesivo sobre Bella, que le entornó los ojos.
—Síp, pero yo tengo a tu hija —qar0op se rió disimuladamente cuando corrí muuuuy lento para que Brillitos no me alcanzara.
Claramente estaba bromeando, pero eso no evitó que Edward se enfureciera y soltara sus grititos de niña llorona. Me reí más fuerte.
Llegó un punto en el que no podía parar de reír y fue cuando Edward me alcanzó y me tomó del cuello, rugiendo, pero yo no podía parar de reírme. Él me estrelló contra el suelo de linóleo y el piso tembló y se agrietó debajo de mí, me saco el aire, y me puse de 10 gamas diferentes de morado antes de poder parar las risitas tontas, aunque me faltara aire.
RPOV
En mi carrera hacia los sanitarios, volví a pasar por donde se encontraba la sección de libros, cuando de repente un libro de los Best Seller llamó mi atención. Crepúsculo. El libro era negro y había un par de manos feas y grises sosteniendo una manzana, debajo de la imagen decía Stephanie Meyer.
¡OH POR DIOS!
Mi mano voló mi cara y me tapé la boca con la palma, mis ojos casi saliéndose de las cuencas por el asombro.
¡Eran los libros que había escrito mamá!
Sin pensarlo mucho lo tomé y reanudé mi carrera al baño con el libro debajo de mi brazo y la curiosidad picándome en la yema de los dedos.
BPOV
Edward estrelló a Jacob contra el suelo, provocando que se agrietara. Algo de lo que Jacob le había dicho mentalmente lo dejó fuera de sí, y yo ya estaba cansada de pedirles que se comportaran como adultos. Aparte de que Jacob se merecía una buena paliza, al igual que Edward, pero eso ya me lo cobraría de otra manera.
Luego, súbitamente Edward dejó de patear a Jacob y comenzó a reír como loco. Estaba segura de que si fuera posible, se hubiera orinado en los pantalones.
—¿Qué pasa? ¿De qué te ríes? —le pregunté, mirándolo con curiosidad.
No me contestó y siguió riéndose. Me acerqué a él y le moví el hombro para que se concentrara y me contestara.
Con un esfuerzo sobrehumano —literalmente— dejó de contorsionarse y dijo algo entrecortadamente. No le entendí.
Lo volvió a repetir y alcancé a comprender las palabras clave, como "Alice", "dearrea" y "castigo" .
—¿Qué?
—Alice… —tomó aire y se recargó contra un estante— tiene, diarrea…
Y volvió a reírse histéricamente.
Esta vez Jake se unió a sus carcajadas y luego de unos segundos, buscaron apoyo el uno con el otro, pasando sus brazos sobre sus hombros. Quería llorar de felicidad… hacía semanas que no se llevaban tan bien.
Y luego Stupward lo arruinó.
Se tensó y frunció su ceño, concentrado. Murmuró "maldito Emmett" debajo de su aliento y un gruñido brutal se abrió desde el fondo de su garganta.
En ese momento Jake paró de reírse y se limpió una lágrima de la comisura del ojo con dramatismo, suspiró y volteó a ver a Edward.
—¿Qué pasa, Chispita? —preguntó con una sonrisota.
—Pasa que Emmett le contó a alice sobre los libros de Bella y ahora está leyendo crepúsculo en el baño, y no sé en que parte va porque como que no quiero ver en su mente mientras hace sus… necesidades —espetó entre bufidos.
En ese momento todo se tiñó de rojo y empecé a temblar.
—¡EMMETT!
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