jueves, 18 de noviembre de 2010



Hey! quien tomo esa foto cuando yo era feliz,incomprendida y.... emmm feliz! talves fue felix! 7-7 ok ok mmmm hola chicos! recorde algo! les conte cuando...*recordar*

Alice: ahhhhhhhhhhhhh

*de vuelta*

Cuando.... mmm ok ok cuando en walmart me paso algo raro

*recuerdo*

Capitulo 4: La ira de Hulk

-¡QUE NO ES UN CONDON! -gritó su mamá, que parecía estar en la menopausia.

-¡Si es un condón! -gritó Emmett, sin evitar su sonrisa.

Eso pareció ser demasiado para la señora. Con su bolsa comenzó a golpear a Emmett, tratando de lastimarlo. Pfft, me hubiera gustado decirle cuantas veces traté de hacer eso a lo largo de mi vida sin tener resultados.

Llegó el momento en que me harté en mirar su pelea, así que decidí tomar cartas en el asunto. Me acerqué un poco y empujé a la señora con poca fuerza, lo suficiente para no herir a un humano.

Ella, siendo la vieja exagerada que era, se lanzó al piso y comenzó a llorar y gemir. Cuando las personas comenzaron a acercarse a ella, sus gritos se hicieron más fuertes y empezó a murmurar algo inteligible, perecido a "me han atacado" y se retorcía mientras unas lagrimas del tamaño de la pata de Jacob le salían de los ojos. Debía darle crédito, la doña tenía estilo.

Emmett me tomó de la mano y me sacó de ahí, antes de que llegara seguridad. Cuando llegamos a la sección de electrónica alcanzamos a escuchar un eco que decía "¡esto aún no ha terminado!". Nos reímos. Después de unos minutos, ya que nos calmamos, me saqué la lista de la bolsa del pantalón. No porque necesitara leerla, sino que eso se
miraba más nice.

-Okay -dije, entre risas-, lo que sigue de la lista es "Programa todos los despertadores de la sección hogar para que suenen en intervalos de 5 minutos".

-Bueno… manos a la obra, Ruhnezmay -se tronó los dedos de las manos.

-¿Cómo demonios me llamaste? -pregunté, con las manos en la cadera, golpeando mi pie en el suelo.

-¡Oh! Así fue como te dijo Jacob por primera vez. Lo recuerdo porque leí uno de los libros que escribió tu mamá.

-¿Mi ma' escribió unos libros? -Emmett asintió- ¿Qué libros?

-Bueno, se supone que no te tenía que decir… pero ¿si todo el mundo ya los leyó, por qué tú no? Como sea, les puso unos nombres que ni al caso, algo así como "crepúsculo", "Luna Nueva", "Eclipse" y "Amanecer"… Y si valoras tú salud mental, jamás leas ese libro… Ni el de eclipse… De hecho, te recomendaría que no leyeras ninguno.

-Cierto, más tarde los voy a buscar -murmuré, algo distraída, ignorando lo último que me dijo.

-Seh, pero no aparecen al nombre de tu mother, ella se puso un nombre todo fancy, Stephanie Meyer, creo.Esme dijo que ese nombre iba a pegar…

Lo ignoré, porque cuando Emmett se ponía a divagar era imposible seguirle el ritmo de coherencia —si es que tenía uno-. Cuando llegamos a los despertadores, Emmett sonrió, dejando ver todos sus dientes.

Y el muy imbécil, para hacerlo más rápido, utilizó su velocidad inhumana. Me golpeé la frente con la mano, incapaz de creer como semejante mamut podía pasar desapercibido así. No tenía idea de cómo los Vulturi aún no lo habían aniquilado.

Tomé un despertador de metal y se lo lancé, directo en la cabeza. El sonido fue como el de dos rocas haciendo colisión.

¡Ups!

Al perecer yo no era más inteligente que él, porque no fue NADA silencioso ni discreto. Varias personas se voltearon a verlo, esperando a que se tambaleara por lo menos.

-¡Hazteeldesmayado! -medio susurré, medio grité, a velocidad vampírica.

Emmett se dejó caer en el suelo de mármol, haciendo un thump al chocar con él. Se miró realmente creíble, casi me asusté. Corrí hacia
él muy dramáticamente y comencé a sollozar en su pecho, colocando mi mano para que tocara su piel.

Quédate así, le dije mentalmente, hay que hacer una escena.

Él no hizo nada, así que asumí que había entendido. Tomé un paquete de katchup que una mano me pasó y cubrí su cara con mi pelo, para esparcir la salsa de tomate y que pareciera sangre. La boca se me hizo agua con la imagen.

Un señor se acercó a nosotros, tratando de ofrecernos su ayuda.

-¡Hermano, vive! ¡No puedes dejarme! ¡Eres lo único que tengo! ¡Por favor…! -lloriqueé. Alcancé a ver como algunas personas me miraban con
lastima.

Las lágrimas brotaron de mis ojos como si hubieran conectado una manguera. Pero… que ingenua era… El pánico se apoderó de mí cuando los de Emergencias llegaron.

Uno de ellos se acercó para tomarle el pulso, mientras otro me cargaba para quitarme del camino.

-Ha… fallecido. Lo siento, chica, lo hemos perdido… -dijo el tipo ese, negando con la cabeza y poniendo la mano en su cara.

Abrí mucho los ojos cuando noté la sonrisa macabra de Emmett, ese grandísimo idiota. ¿Ahora que estupidez se le había ocurrido? Enserio que si nos delataba, no iba a esperar una visita de Italia, yo misma lo iba a desmembrar.

Entonces Emmett comenzó a convulsionarse, como si hubiera algo viviendo dentro de él. Luego, con un suspiro dramático, abrió los
ojos.

Sonido de grillos.

-¡Un milagro! -exclamé, nerviosa, luego aplaudí. Los demás tardaron en reaccionar… pero al final también aplaudieron. El de Emergencias se quedó estupefacto.

-Pero si no tenía pul…

¡Riiiiiiinnnggg!

Todos los despertadores comenzaron a sonar, haciéndome brincar del susto. Varias personas reaccionaron igual. Y luego -por casualidad- un despertador le cayó en la cabeza al tipo de Emergencias.

Le hice señas a sus compañeros, para que se lo llevaran.

Después de que los de mantenimiento hubieran ido a desactivar los despertadores, la gente comenzó a dispersarse.

-He, he… eso fue divertido -murmuré.

-Sip, ahora sigue el tres.

1 comentario:

  1. Alicee!!
    Yoo Jacoob xD
    noomaa me qiitaaron mi haboo ahora si me lo qiitaroon
    peroo yaa me hize otro correo y otra cuenta
    agregenme xq yo no tengo buena memoria
    mir.fak muy dificil no¿? xD
    Qdt
    Tee extraño
    espero y pronto nos veamos
    Att: el lobitoo q te qiiere

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