2-La parte satánica de Marco Vulturi.
Erase una vez, en una pequeña ciudad en la toscana de Italia, llamada Volterra…
En un castillo, en otra habitación escondida al lado de la del loco psicópata de Aro… alguien estaba haciendo algo muy raro…
Marco estaba sentado en el suelo en el centro de su habitación, con música oriental muy bajita puesta en un reproductor de música tan antiguo como el de Aro. Tenía las manos juntas y las piernas cruzadas. Sus ojos estaban cerrados y estaba rodeado de velas negras y una estrella de cinco puntas invertida.
- ¡Janus renus infernus…!- chillo mientras echaba unos polvos mágicos que Alec le había dado, (aunque le había tomado el pelo y era harina) y soltó una pedorreta con la boca:
Releyó de nuevo el libro satánico de los muertos que un señor con cuernos, cola y tridente, que además era de color rojo… (Un poquito raro), le había dado un día mientras paseaba por las calles de Volterra. Había encontrado una sección para revivir muertos, y estaba siguiendo los pasos.
Eso sí, había que estar en silencio. Entonces cuando iba a pronunciar la siguiente frase, se escucho una risa maniaca:
- ¡Wajajajajajajajajaja!- ¡Aro!, grito para sus adentros… frunció el ceño y grito . No sonó otra risita. Bien, por donde íbamos… siguiente frase:
- ¡Skenus del tu del Synarthrosis!- dijo… si… ¡siiiiiiiiiii!... reviviré a mi Dídima:
Pero entonces Aro puso su reproductor de música a tope con la canción de barbie… ¡Nooooo…!, ¿Por qué solo escucha la canción de barbie…?, le tendré que decir a Cayo que le baje del Ares algunas canciones estilo chi-laud o algo tranquilo. Y encima se puso a cantar.
¡A sí no se puede revivir a nadie…! se puso de pie y volvió a pedir silencio… . Enseguida Aro bajo la música. Tendría que cambiarme la habitación… pensó Marco, no quería estar al lado de Aro… era horrible.
Además, todo lo que había hecho era en vano, el conjuro tenía que decirse en silencio, así que cogió su libro, sus velas y su casette con música chi-laud y Salió de su habitación mientras Aro soltaba otra de sus risitas de loco.
Camino por los pasillos hasta llegar a la puerta de salida, y después se puso a caminar por las calles de Volterra hasta llegar a un callejón oscuro. No había nadie, y solo se oía desde lejos algunos pájaros. Se sentó en medio y montó el centro de revivir muertos:
Esta vez dijo las frases seguidas:
- ¡Janus renus infernus…!- y la segunda:
- ¡Skenus del tú del Synarthrosis!- y la tercera…:
- ¡Eram quod es, eris quod sum Dídima!- y entonces una nube de humo apareció en frente de él. Se levanto corriendo, y aparto su casette con música chi-laud y miro a la nube maravillado:
En cuanto viera a su Dídima la besaría y le haría una seríe de emmm… como decirlo… guarradas varias. Pero entonces Marco se pego un chasco, porque en lugar de ver a su esposa muerta, vio al tío que le dio el libro. Entonces arto de todo, cogió su casette, (que era una de sus posesiones más preciadas), y se lo tiro a la cabeza a ese tipo:
- ¡¿Quién osa tirarle un casette a Lucifer?!- dijo el diablo, que había aparecido delante de Marco. Porque el libro estaba defectuoso, y el titulo de revivir muertos estaba al revés con el de revivir a Satanás:
- ¿Cómo?, ¿Qué encima de dame un libro de mierda y defectuoso, ahora me vienes con que porque te tiro un casette?- el diablo lo miro extrañado. "Ese vampiro psicópata no sabe quién soy" pensó para sus adentros:
- Perdona… pero tú no me puede hablar así… no te das cuenta de que soy el…- pero entonces Marco le tiro una vela a la cabeza:
- Si, tú eres un tonto… tú te das cuenta de que llevo más de 3000 años sin mojar… y ahora que me hago ilusiones vienes tú y me das un libro malo…-:
- Pero como te atreves…- chillo el diablo ofendido:
- Mira e… yo soy Marco Vulturi y hago lo que quiero…- Satán le miro mal y dijo con voz cruel:
- Pero yo soy Satán…- Marco negó con la cabeza y contesto:
- Mira, a mi no me importa… me da igual que hallas sido finalista de operación triunfo… a mi no me impresionas…- el diablo ya se había desesperado:
- ¿Finalista de operación triunfo?... yo soy el diablo… el mal personificado…-
- ¡Mentira!,- dijo Marco,- el mal personificado en Jane… que está loca y da más miedo que tu…-:
Satanás ya no podía mas, así que se dio la vuelta ofendida y comenzó a caminar hacía fuera de Volterra. Pero entonces noto como Marco le tiraba las velas a la cabeza y hecho a correr como un loco hasta que salió de Italia y de Europa.
¡Maldito estúpido!, yo el demonio en operación triunfo… y un cuerno, yo al menos a eurovisión… pensó para el mismo.
Y Marco mientras volvió al castillo de Volterra, pensaba, Si ese libro no valía, encontraría otra forma de revivir a su Dídima, todo con tal de echar, (con perdón), un buen polvo vampírico.
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